Control de calidad
El análisis físico, granulométrico, de tueste y sensorial del café nos permite realizar una evaluación exhaustiva de cada lote
Nuestro departamento es el vínculo que une a los productores de café de nuestra región con nuevas oportunidades y mercados, desde los pequeños caficultores hasta las grandes empresas, con los intermediarios y socios estratégicos de la cadena de valor.
Mediante una gestión proactiva y relaciones comerciales sólidas, aseguramos la comercialización de cafés de alta calidad, promoviendo el desarrollo de la región y fortaleciendo la reputación de nuestros productos en el mercado nacional e internacional.
El análisis físico, granulométrico, de tueste y sensorial del café nos permite realizar una evaluación exhaustiva de cada lote, identificando sus atributos únicos y cualidades distintivas. A través de esta rigurosa metodología, somos capaces de determinar el tamaño y la uniformidad de los granos, el grado óptimo de tueste y, lo más importante, el perfil sensorial completo de la taza.
Esta información detallada nos permite clasificar los cafés según sus características organolépticas, garantizando así la calidad y la diferenciación de nuestros productos en el mercado.
Las prácticas orgánicas y sustentables representan una revolución en la agricultura, priorizando la salud del suelo, la biodiversidad y el bienestar animal. A diferencia de los métodos convencionales, estas prácticas evitan el uso de pesticidas, fertilizantes sintéticos y organismos genéticamente modificados, optando por soluciones naturales y ciclos biológicos.
Al fomentar la rotación de cultivos, el uso de abonos orgánicos y la biodiversidad, se logra un equilibrio ecológico que favorece la fertilidad del suelo y la resistencia a plagas y enfermedades. Además, estas prácticas contribuyen a mitigar el cambio climático al capturar carbono en el suelo y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Para socios de café orgánicos se les ofrece el abono orgánico sólido, preparado en la biofábrica ubicada en la comunidad de pueblo viejo San Isidro (sembrando vida y esperanza).
En nuestra cooperativa, hemos implementado un riguroso sistema de manejo y almacenamiento para garantizar la pureza y calidad de nuestros productos orgánicos. Contamos con un área específica dentro de nuestra bodega, claramente señalizada, destinada exclusivamente a estos productos.
Esta separación física asegura que no exista ningún tipo de contaminación cruzada con los cultivos convencionales, preservando así las características naturales y los estándares orgánicos de nuestros granos. Además, el proceso de secado se lleva a cabo en instalaciones igualmente señalizadas, garantizando que cada etapa de la producción se realice bajo las condiciones más adecuadas.
Para una trazabilidad completa, cada saco de café orgánico es cuidadosamente identificado con el nombre del productor que lo cultivó, un código único que permite rastrear su origen y el tipo de certificación que avala su calidad orgánica.
Este meticuloso sistema de envasado y etiquetado no solo cumple con los requisitos de las normas orgánicas internacionales, sino que también brinda a nuestros clientes la confianza de estar adquiriendo un producto auténtico y sostenible, directamente de las manos de nuestros productores.